domingo, 26 de agosto de 2007

Diez reglas de oro para elegir curso o master

¿Porqué estudiar un curso de Posgrado? ¿Qué tipo de curso debo elegir? ¿Cómo realizo el programa? y ¿Qué criterios debo tener en cuenta para elegir un programa/institución?

El título máster tiene una gran demanda debido a las ventajas que aporta tanto a recién licenciados como a profesionales.

A los primeros les dota de una visión práctica y cercana a la realidad empresarial y a los profesionales les permite una actualización de conocimientos, una especialización o hasta la posibilidad de conocer otra área empresarial de cara a un cambio en el rumbo de su trayectoria profesional.

Dentro de los estudios de posgrado debemos distinguir por los doctorados y los masters y cursos de especialización

Según datos de una encuesta sobre calidad y movilidad de los estudios de doctorado en la UE y en los países del espacio económico europeo, sólo el 17% de los doctores trabaja en empresas privadas, mientras que el 67% lo hace en universidades y centros de investigación superior.

Por el contrario, la empresa se ha rendido ante los másters y no por los doctorados . Los datos de las ofertas de empleo no dejar lugar a dudas, hoy en día disponer de un título de posgrado no es una ventaja sino un requisito.

Por lo tanto si su objetivo es la empresa privada deberá decantarse por algún curso de los denominados máster, sin embargo si su objetivo es el mundo académico y de la investigación probablemente un doctorado sea su mejor elección.

Si desea saber más sobre la formación de posgrado en España consulte el artículo ¿Qué es y en que consiste la formación de posgrado? publicado en Iberestudios desde aquí

Según se indicaba en una entrevista publicada en ABC Los responsables de los departamentos de selección de diversas empresas coinciden al afirmar la importancia de tener un título de postgrado —junto a la experiencia laboral, en función de las características del puesto a cubrir—, ya que supone un valor añadido a la hora de superar con éxito una entrevista laboral.

1.- ¿Porqué estudiar un curso de Posgrado?

Antes de iniciar la búsqueda de un programa de posgrado lo primero que tiene que plantearse es porque necesita realizarlo. No hay nada peor que realizar un programa de este tipo simplemente porque hay que hacerlo o ha escuchado que es imprescindible para encontrar un buen trabajo. Cuando esto sucede al final elegimos utilizando variables erróneas que nos llevan a decisiones equivocadas y una consecuente perdida de tiempo y dinero. Los motivos más comunes son:

-Para complementar nuestra formación
-Para reciclarse o actualizar nuestros conocimientos
-Para ampliar nuestros conocimientos
-Por simple motivación personal o interés por el tema

Los objetivos que buscamos son:

-Consolidar nuestro puesto de trabajo
-Cambiar de puesto de trabajo
-Encontrar una salida laboral

2.-¿Qué tipo de curso debo elegir?

Lo normal es que al comienzo de nuestra carrera profesional busquemos programas generalistas, es muy probable que todavía no tengamos claro que es lo que nos gusta hacer en una empresa y por tanto todavía no podemos elegir en que especializarnos. Dentro de este tipo de programas están los másters en finanzas, marketing, recursos humanos… y como gran colofón los MBA’s que son muy útiles para todos aquellos que han estudiado carreras de humanidades, técnicas, ciencias jurídicas o políticas y quieren introducirse en el mundo de la empresa. Una vez que ya hemos encontrado nuestro camino en la empresa lo más normal es que busquemos especializarnos en el área en el que nos estamos desarrollando por lo que siguiendo el ejemplo anterior buscaremos programas especializados en marketing directo, finanzas bancarias, riesgos laborales. Si conseguimos consolidarnos como directivos en una de las áreas de nuestra empresa sólo nos queda el último asalto hacia puestos de dirección. Esto es posible desde cualquier área funcional de la empresa pero seguramente será necesario haber realizado un buen MBA, lo cual por cierto no será nada barato, no nos engañemos nadie da duros a peseta ni un buen programa puede ser muy barato.

3.-¿Cómo realizo el programa?, A distancia, on-line, mixto o presencial

Depende de las circunstancias personales de cada uno. Sin duda si pueden realizarlo presencialmente es la manera más fácil de realizarlo, aunque se paradójico también es la manera que le exige mayor compromiso “asistir a clase cada día”, “desplazarse a clase cada día”. Hoy en día existen escuelas que combinan metodologías presenciales con metodologías a distancia, sin duda es el futuro aunque a día de hoy sólo conocemos una escuela que lo aplique verdaderamente y es La Salle (www.masterslasalle.net)

También existen escuelas on-line y a distancia que combinan sus programas con fases presenciales en mayor o menor medida.
La “buena” formación on-line es lo más parecido a realizar un curso presencial pero sin desplazarse. Un día escuche que la formación on-line ya no es formación a distancia porque Internet rompe las barreras de espacio y tiempo y es cierto porque la correcta combinación de herramientas asíncronas (foros, email) con herramientas síncronas (Chat o video conferecia) permiten la comunicación fluida y constante que unida a un buen método de estudio consigue resultados equivalentes, en cuanto a calidad, a la formación presencial. Hoy en día no existe, según nuestra información, ninguna escuela en España que este aprovechando este medio al 100% de sus posibilidades puesto que es muy caro producir materiales multimedia, aunque hemos visto en universidades como la de Columbia sus posibilidades reales. En cualquier caso el que redacta este artículo suscribe sus beneficios y que es un fenómeno imparable que sin duda aportará muchos valores añadidos al mero proceso formativo mas allá de la propia formación adquirida como puede ser la adquisición de una mentalidad de aprendizaje dinámico que permitirá la supervivencia profesional en la sociedad “cambiante” actual.

En este sentido podemos recomendar la Universidad de Barcelona Virtual que gracias a la calidad del método que aplican han conseguido un índice de finalización superior al 95% totalmente desconocido en modelos no presenciales y que rompe una tendencia y también nos ha sorprendido el MBA on-line del Instituto de Estudios Bursátiles por algunas variantes que incrementan la calidad con respecto al método.

Recordaremos que un programa porque cuente con un campus virtual no es e-learning u on-line. Debe tener una metodología de estudio que fomente la participación de los estudiantes y ser muy interactivo entre estudiantes y profesores. Algunos programas son mal denominados on-line y siguen siendo programas a distancia, con la desventaja que los materiales en vez de entregarlos en mi domicilio se descargan desde un seudo campus. Un curso on-line lo es siempre y cuando se fomente el trabajo en grupo y por tanto sus módulos deben de tener una fecha de comienzo y fín o siendo autoformativo exista una gran interactividad con la aplicación y un método muy práctico (video, audio…)

Por último la formación a distancia es adecuada para aquellas personas que o bien no se atreven con eso de Internet y la tecnología o bien por sus circunstancias personales no pueden compromenterse con un ritmo de trabajo constante. Como gran inconveniente que toda la vida ha tenido este modelo de formación son sus bajos ratios de finalización porque exige mucha auto-motivación al participante y constancia. Algunas escuelas proponen modelos a distancia muy avanzados y destacamos Universidad Europea de Madrid con su formación asistida que ayudará sin duda a contrarrestar el efecto abandono o Les Heures de la Universidad de Barcelona por su apuesta por la formación práctica y los materiales multimedia de apoyo.

4.-¿Qué criterios debo tener en cuenta para elegir un programa/institución?

Supongo que debe haber muchas maneras para realizar un proceso de búsqueda y selección de un programa formativo. Iberestudios aporta muchas herramientas a los miembros registrados de su comunidad para ayudarles en su búsqueda, como son el buscador inteligente, el sistema de alertas de búsqueda y el menú de cursos favoritos para que pueda comparar las variables analizadas y descartar los que menos se ajusten a los requisitos buscados.

En este sentido y como decíamos al principio lo más importante es saber que busco y que quiero obtener con ello. Para ello deberé analizar tantos programas como considere necesario hasta encontrar aquel o aquellos que realmente satisfacen mis objetivos. Un consejo, eliminemos cualquier prejuicio con respecto a una institución y olvidémonos del precio hasta la fase final. Debemos ver la formación como una inversión rentable y no como un gasto y a veces es necesario invertir algo más para conseguir los objetivos que perseguimos.

Una vez que hayamos elegido los programas que por contenido, objetivo y método de realización se ajusten a nuestras necesidades, ahora si vamos a realizar un análisis en profundidad de cada uno de ellos definiendo las variables a ponderar. A continuación os vamos a facilitar algunas de las más importantes, no por ello las únicas. También es muy recomendable que ponderemos que valor le damos a cada una de ellas.


Objetivos del curso. Hay que leer con detenimiento las metas y la metodología del programa. ¿Ofrece una visión completa? ¿Se centra en los aspectos que nos interesan? ¿Contiene casos prácticos? ¿Exige la realización de un proyecto? Es muy importante que un programa de posgrado se centre en enseñar al alumno de forma práctica y no teórica. La forma mas práctica de aprender es mediante casos prácticos o la simulación de situaciones reales de trabajo –método del caso-
El aprendizaje como eje principal (estrategias de aprendizaje): La movilidad que caracterizará el siglo XXI, vendrá diferenciada por una clara necesidad del aprendizaje continuo -o mejor dicho perpetuo-. La incertidumbre formará parte de nuestras vidas y lo que podamos aprender hoy en cualquier materia mañana puede estar obsoleto, esto nos tiene que hacer reflexionar en que 'aprender a aprender' puede superar el propio aprendizaje de una técnica. Los másters y posgrados de este siglo tendrán que tener esto en cuenta. La metodología o sistema educativo que utilice la Escuela o Universidad donde decidamos cursar nuestro master tendrá que ser determinante.

Flexibilidad: Tanto en lo que refiere a la adaptabilidad del contenido según las competencias técnicas y gerenciales de cada alumno (un plan de estudio personalizado) como en el concepto en cualquier lugar y desde cualquier sitio. En este sentido la formación on-line y mixta, tendrán mucho que decir en los próximos años, su complementariedad con la formación presencial será uno de los principales alicientes en el futuro
Requisitos exigidos al alumno y proceso de selección. En la mayoría de másters se exige una titulación universitaria o similar, aunque normalmente pesa más el currículum profesional. En cuanto al nivel técnico, lo habitual es que se requiera soltura en la navegación y el uso del correo electrónico. Con todo, suelen incluirse sesiones de nivelación tecnológica y de nociones de economía.
En algunos de los programas se solicita alguna titulación de inglés (TOEFL o similar), puesto que las clases o la bibliografía aportada están en ese idioma. Por su puesto, en todos ellos se exige ordenador con acceso a Internet.
No es lo habitual, pero conviene preguntar si se realizan pruebas de acceso o se requiere algún tipo de recomendación profesional.
Calidad de la enseñanza y prestigio del centro. Aunque lo parezca, no son necesariamente sinónimos. En un mundo competitivo como el actual y donde la oferta supera a la demanda en cuanto a formación de posgrado la titulación tiene que convertirse en un signo de diferenciación entre las diferentes escuelas de negocios a la hora de ofrecer un master. Posiblemente las titulaciones conjuntas entre escuelas de negocios españolas con otras entidades tanto de EE.UU. como de Europa acaparen gran parte del éxito de estos productos. El prestigio de la institución que certifique ese titulo dará mas o menos valor añadido al programa. Para comprobar este punto resulta útil estudiar el cuadro docente de la institución.
Profesorado: El profesorado debe de ser un profesional en su materia reconocido y con experiencia docente. Los viejos arquetipos de una vida completa y únicamente dedicados a la docencia han pasado a la historia. La practicidad de la realidad tiene que convertirse en la guía formativa del futuro. Debe ser profesorado cualificado, con experiencia en formación, participación en foros de la industria y buena reputación fuera del ámbito universitario.
El centro debe contar con varios tipos de profesores: full time, con una mayor dedicación a los alumnos; part time, que compatibilicen su actividad docente con la profesional y puedan aportar su experiencia diaria; y finalmente profesores visitantes o ponentes de prestigio nacional o internacional.

Instalaciones: Otro elemento a evaluar son las instalaciones y recursos técnicos de la escuela (número y disponibilidad de ordenadores por alumno, biblioteca con acceso a publicaciones y bases de datos internacionales, salas de trabajo…).
Con todo, la mejor credencial son los alumnos y ex alumnos. Es recomendable preguntar a quienes han cursado los estudios si les ha resultado útil y conocer el número de graduados por la institución que han encontrado o mejorado su puesto de trabajo gracias a esta formación.
Atención a los alumnos. El trato debe ser lo más personalizado posible. Aunque no existe una norma, dado el componente práctico de las clases, cuantos menos alumnos por clase sean, mejor. Los más reconocidos tienen una media de 25 personas por curso. También es conveniente que el centro ponga a disposición del alumno un profesor-tutor que le asesore profesionalmente.
Otros aspectos a valorar son las actividades adicionales de networking impulsadas por el centro, el soporte a la comunidad de ex alumnos y los servicios de incubación de proyectos y presentación en sociedad de los mismos.
Relaciones con la empresa. Debería existir una relación más que próxima con las empresas. Entre otras fórmulas, es interesante que exista bolsa de trabajo, prácticas académicas en compañías del sector, becas de investigación u otras formas de partenariado.
Networking: Cual es el perfil de los alumnos con los que compartiré el curso, cuentan con estadísticas. Dispone de una bolsa de trabajo activa la escuela. Nos garantizan un puesto de trabajo.
Relaciones internacionales. Probablemente más que en ningún otro tipo de posgrado, las relaciones y el reconocimiento internacional del curso son clave. Hay que valorar la posibilidad de efectuar intercambios o participar en seminarios y grupos de trabajo multinacionales.
La mayoría de centros están llegando a acuerdos para homologar sus títulos con universidades norteamericanas y europeas, pero hay que andarse con tiento para evitar encontrarse con un título carente de valor académico.
5.Precio

El último punto, aunque no por ello menos importante, que debemos analizar es el precio. En el caso de que el precio sea demasiado alto para nuestras posibilidades, tendremos que optar por alguna opción mas barata siempre y cuando este dentro del listado seleccionado. También podemos optar por solicitar una beca, algunas instituciones las conceden (puedes visitar el canal de becas de Iberestudios.com) o solicitar un crédito, muchos bancos los conceden, incluso con periodos de carencia en el pago. Si ninguna de las opciones anteriores nos encajan es mejor esperar a un mejor momento para la realización del programa adecuado que acabar haciendo cualquier cosa.
Oscar Fuente
Redacción Iberestudios

Tags: masters, cursos, postgrados, posgrados, cursillos

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